
Todas las parejas atraviesan momentos difíciles. Algunas crisis aparecen después del nacimiento de un hijo, otras cuando cambian las prioridades laborales, cuando ocurre una infidelidad, una enfermedad o simplemente cuando, con el paso de los años, ambos dejan de sentirse vistos y comprendidos.
Muchas personas llegan a consulta diciendo: “Ya no sé si lo amo” o “Nos comunicamos, pero igual terminamos peleando”. Sin embargo, la experiencia clínica muestra que una crisis de pareja rara vez comienza por una discusión puntual. Habitualmente es el resultado de un desgaste emocional que se va acumulando durante mucho tiempo.
Hoy sabemos, gracias a investigadores como John Gottman, que no son los conflictos los que destruyen una relación, sino la forma en que la pareja aprende —o no aprende— a enfrentarlos. Del mismo modo, Sue Johnson, creadora de la Terapia Focalizada en las Emociones (EFT), explica que detrás de muchas discusiones existe una pregunta mucho más profunda: “¿Sigues estando para mí cuando te necesito?”.
Desde una mirada de psicoterapia humanista integrativa, entendemos que una crisis no es solamente un problema de comunicación. También involucra la historia de vida de cada integrante, sus experiencias tempranas de apego, sus emociones y las formas de protección que desarrolló para enfrentar el dolor.
Muchas veces la persona que parece “fría” aprendió desde muy pequeña a no mostrar vulnerabilidad. Quien insiste, reclama o busca constantemente conversar, puede estar intentando aliviar un profundo miedo al abandono. Ninguno de estos movimientos nace del deseo de hacer daño; con frecuencia son intentos de proteger heridas antiguas.
En este sentido, el modelo de Richard Schwartz (IFS o Sistema de Familia Interna) ofrece una comprensión especialmente útil. Propone que, frente a situaciones de amenaza emocional, distintas “partes” de nosotros toman el control: una parte crítica, otra que evita el conflicto, una que necesita controlar, otra que protesta con intensidad o incluso una que decide desconectarse afectivamente. En la terapia de pareja no buscamos culpables, sino comprender qué partes están dialogando entre sí y qué necesidades intentan expresar.
Otro autor contemporáneo, Terry Real, ha insistido en que las relaciones sanas requieren algo más que amor: necesitan habilidades para reparar, establecer límites saludables y desarrollar una intimidad basada en el respeto mutuo. Amar no siempre basta si no aprendemos nuevas formas de vincularnos.
Esto no significa que todas las parejas deban continuar juntas. En ocasiones, una terapia ayuda precisamente a comprender que los proyectos de vida ya no son compatibles. Sin embargo, incluso cuando una relación termina, hacerlo desde una mayor comprensión emocional suele disminuir el sufrimiento y favorecer un cierre más respetuoso.
Cuando una pareja consulta a tiempo, antes de que el resentimiento se vuelva crónico, las posibilidades de cambio suelen ser significativamente mayores. La terapia ofrece un espacio protegido donde ambos pueden disminuir las defensas, comprender el origen de sus reacciones y construir nuevas maneras de encontrarse.
Una crisis de pareja no siempre anuncia el final de una relación. A veces es la primera oportunidad real para conocerse de una manera mucho más profunda.
Porque detrás de muchas discusiones no hay falta de amor. Hay miedo, cansancio, historias no resueltas y necesidades que nunca encontraron un lenguaje para expresarse. Y justamente allí es donde la psicoterapia puede transformarse en un espacio de encuentro, comprensión y crecimiento para ambos.
Preguntas frecuentes
¿Qué hacer cuando siento que el amor ya no es suficiente en mi pareja?
Una crisis de pareja rara vez comienza por una discusión puntual: suele ser el resultado de un desgaste emocional acumulado. Detrás de muchos conflictos no hay falta de amor, sino miedo, cansancio e historias no resueltas. La terapia ofrece un espacio protegido para comprender el origen de esas reacciones y construir nuevas maneras de encontrarse.
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Este artículo fue escrito por Paula Cabrera Fuentes, psicóloga clínica con más de 20 años de ejercicio y consulta en Bosques de Montemar, Concón (Edificio SOHO), con atención presencial para Concón, Viña del Mar y Reñaca, y online en español para Chile y el extranjero.
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Escrito por
Paula Cabrera FuentesPsicóloga especialista en adolescentes, jóvenes y adultos. Más de 20 años de ejercicio clínico. Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud N.º 75908, verificable en la Superintendencia de Salud. Consulta en Bosques de Montemar, Concón, y atención online en español.
Esta consulta no atiende urgencias ni situaciones de riesgo vital. El contenido de este sitio es divulgativo y no sustituye una evaluación psicológica individual. Si necesitas orientación urgente en Chile, llama al *4141 (Salud Responde) o al 131 (SAMU).









